Hogares rurales destinaron 40.3% de su gasto monetario a alimentos en 2025

Los hogares mexicanos registraron durante 2025 un gasto corriente promedio de 24 mil 801 pesos mensuales, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Gasto (ENG) publicada por el Inegi el 30 de septiembre. De esa cantidad, 19 mil 310 pesos correspondieron a gasto monetario, es decir, desembolsos realizados directamente para adquirir bienes y servicios, mientras otros 5 mil 491 pesos fueron gasto no monetario, que incluye conceptos como autoconsumo, bienes recibidos en especie o el valor estimado del uso de una vivienda propia.
La comida representa la mayor parte del presupuesto que sí sale directamente del bolsillo. Los hogares destinaron en promedio 6 mil 746 pesos mensuales a alimentos, bebidas y tabaco, equivalentes a 34.9% del gasto monetario. Transporte y comunicaciones ocuparon el segundo lugar con 20%, alrededor de 3 mil 863 pesos; educación y esparcimiento representaron 8.5%, con mil 634 pesos, y los cuidados personales 8.1%, equivalentes a unos mil 555 pesos. En conjunto, alimentación y transporte absorbieron prácticamente 55 de cada 100 pesos del gasto corriente monetario.
El reparto cambia según el tamaño de la localidad. En áreas rurales, consideradas por el Inegi como aquellas con menos de 2 mil 500 habitantes, alimentos, bebidas y tabaco concentraron 40.3% del gasto monetario; en las zonas urbanas representaron 33.9%. En cambio, los hogares urbanos destinaron una proporción mayor a educación y esparcimiento, con 9% frente a 5.8% en los rurales, y a vivienda y servicios, con 8.4% frente a 5.2%. Transporte y comunicaciones se mantuvo cercano a 20% en ambos grupos.
La ENG 2025 fue levantada de manera continua entre el 25 de diciembre de 2024 y el 7 de enero de 2026 en una muestra efectiva de 28 mil 668 viviendas, lo que permite observar cambios estacionales en el consumo durante el año. Además del gasto corriente, el Inegi calculó que cada hogar destinó en promedio otros 4 mil 107 pesos mensuales a ahorro, pago de créditos y demás erogaciones financieras y de capital. Los resultados deben leerse dentro de la metodología propia de esta encuesta: aunque la ENIGH también estudia el gasto de los hogares, ambas mediciones tienen diseños y objetivos distintos y no deben compararse directamente como si formaran una misma serie estadística.




