Hacienda mejora balance fiscal, pero caída del ISR frena la recaudación

Las finanzas públicas federales llegaron al cierre de julio de 2026 con un déficit presupuestario 268 mil millones de pesos menor al programado y un superávit primario de 13 mil millones de pesos. Sin embargo, la recaudación tributaria mostró un desempeño más débil: entre enero y julio sumó poco más de 3.4 billones de pesos y prácticamente no registró crecimiento real frente al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con el informe publicado por la Secretaría de Hacienda el 28 de agosto.
El principal freno fue el Impuesto sobre la Renta (ISR), cuya recaudación cayó 6% real anual y alcanzó alrededor de 1.78 billones de pesos. En contraste, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) creció 9.9% real y superó en 108 mil millones de pesos lo previsto para el periodo. El IEPS distinto de combustibles avanzó 9.3% y los impuestos a las importaciones aumentaron 8.1% en términos reales.
Hacienda atribuyó la disminución del ISR a una menor captación de pagos de personas morales, compensada parcialmente por una mayor recaudación vinculada con sueldos y salarios. En conjunto, los ingresos públicos crecieron 0.9% real anual, pero quedaron 170 mil 306 millones de pesos por debajo de lo programado; al mismo tiempo, el gasto acumulado fue aproximadamente 438 mil 703 millones inferior al presupuesto previsto para los primeros siete meses del año.
El resultado muestra que la mejora del balance fiscal no provino de un avance uniforme de los ingresos: mientras los gravámenes ligados al consumo aumentaron, el ISR —la principal fuente de ingresos tributarios— retrocedió. Al cierre de julio, la deuda neta del Gobierno Federal equivalía a 48.3% del PIB y el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público a 51.5%; estas cifras serán parte del punto de partida para el Paquete Económico 2027, cuya presentación está programada para el 8 de septiembre.




