Vans Warped Tour cierra su debut en México con punk y cultura alternativa

El Vans Warped Tour cerró su primera edición en México después de dos jornadas en el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde el formato reunió punk, pop punk, hardcore, emo, rock alternativo y deportes de acción. La llegada a la Ciudad de México marcó la primera parada del festival en el país, más de tres décadas después de que Kevin Lyman lo pusiera en marcha en 1995 como un circuito ligado a la música alternativa, la cultura skate y las comunidades que crecían alrededor de escenas independientes.
La edición mexicana reunió a más de 90 bandas distribuidas entre el sábado 12 y el domingo 13. En la primera jornada coincidieron nombres como Allison, Yellowcard, Papa Roach, Taking Back Sunday y The All-American Rejects; el cierre del domingo incluyó a Simple Plan, Alexisonfire, New Found Glory, Alkaline Trio, Pennywise, División Minúscula y Underoath, aunque Jimmy Eat World canceló su presentación. El formato conservó además una de sus señas históricas: los horarios y escenarios se revelaron en el propio recinto, obligando al público a construir su ruta sobre la marcha.

La presencia mexicana no quedó reducida a una sola banda ni a un gesto simbólico. El cartel incorporó proyectos de distintas etapas de la escena local, entre ellos Allison, Here Comes The Kraken, Say Ocean, División Minúscula, Elli Noise, Thermo, Los Blenders, Tungas y Segundos Auxilios. Esa mezcla puso en el mismo circuito a grupos asociados con la explosión del punk y el rock alternativo mexicano de los años dos mil y a propuestas más recientes, mientras el festival mantuvo espacios para sellos, mercancía de artistas, organizaciones civiles, skate y BMX.
El paso del Warped Tour por México funcionó así como algo más que una escala internacional de una marca reconocible: permitió observar cómo un formato nacido en la contracultura estadounidense dialoga con una escena mexicana que ya tiene historia, públicos y circuitos propios. El festival concluyó con lluvia intermitente y ajustes en la programación, pero con su estructura esencial intacta: múltiples escenarios, cruces de generaciones, deportes de acción y convivencia entre bandas consolidadas y proyectos independientes. Hasta el corte de esta nota, OCESA y la organización no habían difundido una cifra oficial de asistencia para las dos jornadas.



