Unión Europea abre sus puertas a Canadá y provoca reacción en Trump

La relación entre Canadá y la Unión Europea dio un nuevo paso esta semana luego de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteara que Canadá se convierta en el primer miembro asociado del bloque. La propuesta fue presentada durante su discurso sobre el Estado de la Unión y contempla ampliar la cooperación económica, política y de seguridad entre ambas partes. El primer ministro canadiense, Mark Carney, recibió favorablemente la iniciativa.
La propuesta provocó una reacción de Donald Trump, quien cuestionó el posible acercamiento entre ambos países. El presidente estadounidense calificó la iniciativa como potencialmente un “acto hostil” y advirtió que, si considera que existe una intención negativa detrás del acuerdo, Estados Unidos podría imponer aranceles muy elevados a productos europeos o incluso limitar el comercio con el bloque.

Ante las declaraciones del mandatario estadounidense, Carney defendió desde el Parlamento Europeo el derecho de Canadá a profundizar sus relaciones con otros socios. En su discurso, sostuvo que Canadá y Europa pueden fortalecer su autonomía mediante una cooperación más estrecha en sectores como minerales críticos, defensa, inteligencia artificial, energía, tecnología espacial y comercio, al tiempo que descartó que la iniciativa busque crear un bloque rival de las grandes potencias.
El intercambio ocurre en un contexto de tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos, mientras que Canadá busca reducir su dependencia económica de su principal vecino y ampliar sus vínculos con Europa. La propuesta de membresía asociada aún debe tomar forma y requeriría el respaldo de los 27 países de la Unión Europea, por lo que todavía no representa la incorporación de Canadá al bloque. Ambas partes tienen previsto continuar las conversaciones durante la próxima cumbre.



