Sheinbaum y Jalisco preparan plan por agua contaminada en Guadalajara

La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el gobierno de Jalisco sostendrán una reunión para definir acciones frente a los problemas de contaminación del agua que afectan al Área Metropolitana de Guadalajara. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, explicó que las autoridades federales y estatales trabajan en una propuesta conjunta, cuyos detalles se darán a conocer cuando exista un acuerdo sobre las medidas necesarias. El anuncio ocurre en medio de las exigencias de habitantes que denuncian recibir agua turbia, con mal olor y sedimentos en sus viviendas.
La coordinación contempla revisar tanto las acciones inmediatas para mejorar la calidad del suministro como las obras de infraestructura que permitirían atender el problema a largo plazo. Uno de los asuntos pendientes es el financiamiento de los proyectos. Sheinbaum señaló que el gobierno de Jalisco presentó un esquema denominado CMRO, que será analizado por las autoridades federales debido a que considera la participación de empresas privadas en la operación. Hasta ahora no se han anunciado montos de inversión, fechas de ejecución ni un calendario de intervenciones por colonia.

El deterioro de la infraestructura hidráulica es uno de los antecedentes de la crisis. En julio, el director general de Conagua, Efraín Morales López, explicó que el antiguo sistema de conducción de agua proveniente de Chapala presenta años de desgaste y falta de mantenimiento, lo que ha provocado afectaciones en Guadalajara y municipios vecinos. La situación también ha sido documentada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco, mientras habitantes de la zona metropolitana han realizado manifestaciones para exigir agua segura. El gobernador Pablo Lemus ha rechazado que la propuesta estatal de financiamiento implique privatizar el servicio, mientras Sheinbaum ha expresado su desacuerdo con entregar su operación a particulares.
La reunión anunciada para este lunes deberá permitir avanzar en la distribución de responsabilidades entre la Federación y el estado, así como en la definición de las obras prioritarias. Para la población, la principal incertidumbre sigue siendo cuándo mejorará la calidad del agua que recibe en sus hogares y qué medidas se aplicarán mientras se rehabilita la infraestructura. La presentación del plan será el siguiente paso para conocer su alcance, presupuesto, plazos y mecanismos de vigilancia sanitaria. Por ahora, el anuncio presidencial representa una nueva etapa de coordinación, pero no confirma que el problema de contaminación esté resuelto.



