Sheinbaum propone renunciar a otra nacionalidad para Presidencia y estados

La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este jueves 27 de agosto, en Palacio Nacional, una iniciativa de reforma constitucional que obligaría a quienes aspiren a la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México a renunciar a cualquier otra nacionalidad antes de solicitar su registro electoral. Durante la conferencia matutina, la mandataria anunció que el proyecto sería enviado ese mismo día al Congreso de la Unión, por lo que todavía no constituye una norma vigente.
La propuesta modificaría los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución para establecer expresamente que las personas candidatas deberán tener únicamente la nacionalidad mexicana. Durante el ejercicio del cargo tampoco podrían adquirir o solicitar otra nacionalidad, utilizar un pasaporte o documento de identidad extranjero, ejercer derechos políticos derivados de otra ciudadanía ni solicitar la protección diplomática de otro país. El incumplimiento sería sancionado conforme al Título Cuarto de la Constitución, relativo a las responsabilidades de las personas servidoras públicas.
Actualmente, el artículo 32 constitucional reserva los cargos que requieren ser mexicano por nacimiento a quienes tengan esa condición y no adquieran otra nacionalidad. La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde Luján, explicó que esa redacción ha generado interpretaciones distintas sobre las personas que poseen una segunda nacionalidad desde su nacimiento. El Gobierno federal también prevé proponer cambios a la Ley de Nacionalidad para definir el procedimiento con el que deberá acreditarse la renuncia ante las autoridades mexicanas y las del otro país.
Para entrar en vigor, la reforma tendría que obtener el voto de las dos terceras partes de las personas presentes en ambas cámaras del Congreso y ser aprobada por la mayoría de las legislaturas de los estados y de la Ciudad de México. Mientras ese proceso no concluya, los requisitos constitucionales permanecen sin cambios. La iniciativa tampoco obligaría a todas las personas mexicanas con doble nacionalidad a elegir una sola: la restricción estaría dirigida únicamente a quienes busquen encabezar el Ejecutivo federal, los gobiernos estatales o el Gobierno de la Ciudad de México.




