Museo del Quijote abre tres exposiciones sobre memoria para el Cervantino

El Museo Iconográfico del Quijote inauguró en Guanajuato tres exposiciones que parten de lenguajes distintos, pero coinciden en una preocupación: cómo se conserva, transforma o deforma la memoria. El ciclo forma parte del programa de artes visuales del 54 Festival Internacional Cervantino y reúne Extrañar el mundo. Fotografía europea del siglo XX, de la colección Cultura Sor Juana; La noche que me tragué a mi abuelo, del artista francés radicado en México Bruno Fourure, y En trámite, una instalación del guanajuatense Ramsés Ruiz.
Extrañar el mundo reúne 41 fotografías en blanco y negro de autores europeos vinculados con Francia y permite recorrer distintas formas de mirar la vida cotidiana durante el siglo XX: la calle, el retrato, la ciudad moderna, la fotografía humanista y el fotoperiodismo. Entre los nombres incluidos aparecen André Kertész, Brassaï, Jeanloup Sieff, Édouard Boubat, Izis Bidermanas y Willy Ronis. Las imágenes pertenecen a la colección Cultura Sor Juana y muestran cómo escenas comunes, fijadas por la cámara, pueden terminar convertidas en documentos de una época.

La memoria cambia de escala en La noche que me tragué a mi abuelo. Cerca de 50 piezas entre gráfica, pintura, dibujo y arte objeto parten de la historia familiar de Bruno Fourure y, en particular, de sus antepasados vinculados con la Primera Guerra Mundial. El artista mezcla recuerdos heredados, imaginación y escenas oníricas para abordar la guerra, el exilio y la persistencia de experiencias que sobreviven a quienes las vivieron. Frente a ese registro íntimo, Ramsés Ruiz lleva En trámite hacia la ironía: su instalación coloca a Jesús frente a las demoras de los procesos administrativos, en una escena cubierta con pasto artificial en la que el público puede sentarse frente al personaje.
Las tres propuestas estarán abiertas en el Museo Iconográfico del Quijote hasta el 3 de febrero de 2027, de acuerdo con la información difundida por el propio recinto tras la inauguración. El conjunto amplía la presencia de las artes visuales dentro del Cervantino sin depender de un solo lenguaje: una fotografía puede conservar un gesto desaparecido, una historia familiar puede regresar décadas después convertida en imagen y hasta un trámite burocrático puede revelar, mediante el absurdo, algo reconocible de la vida cotidiana. El museo abre de martes a sábado de 9:30 a 19:00 horas y los domingos de 12:00 a 19:00 horas.



