Mercomuna fortalece la economía local y llega a 50 mil familias capitalinas

El Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada Molina, alcanzó este sábado las 50 mil familias beneficiadas con el programa Mercado Comunidad y Abasto (Mercomuna), mediante la entrega de vales por 3 mil pesos para apoyar la economía de los hogares y fortalecer los mercados públicos y comercios locales. Para 2026, la administración capitalina destinará mil 600 millones de pesos a esta estrategia, con el propósito de que los recursos permanezcan en las colonias y pueblos de la capital.
El subsecretario de Atención y Participación Ciudadana, Ángel Sánchez Cortés, explicó que el programa está dirigido a las familias que más lo necesitan y que el único requisito para acceder al apoyo es residir en la Ciudad de México. Recordó que Mercomuna surgió durante la gestión de Clara Brugada como alcaldesa de Iztapalapa, en la pandemia de COVID-19, para respaldar a la población y al comercio local, y que actualmente opera en toda la capital. Una de las vías para acceder al beneficio es mediante las visitas territoriales del programa Gobierno Casa por Casa, encabezado semanalmente por la Jefa de Gobierno.

Por su parte, el director ejecutivo de Mercomuna, Vladimir Flores Vargas, informó que por instrucciones de Brugada Molina este año se incorporarán 300 mil familias al padrón, con lo que se alcanzará un total de 635 mil personas beneficiarias en la capital. Asimismo, señaló que durante 2026 se destinarán más de 21 mil millones de pesos a todos los programas sociales de la Ciudad de México, como parte de una política orientada a distribuir los recursos públicos para apoyar a la población que más lo necesita.
Flores Vargas también invitó a los propietarios de mercados públicos y comercios locales a inscribirse en Mercomuna a través de Locatel, con la meta de alcanzar 60 mil establecimientos afiliados este año. Actualmente, el programa cuenta con 27 mil 500 negocios registrados, por lo que las autoridades buscan ampliar las opciones para que las familias utilicen sus vales y, al mismo tiempo, fortalecer la economía de barrio mediante el consumo en establecimientos de sus propias comunidades.



