Estados Unidos entrega a México a más de 20 fugitivos por delitos graves

Estados Unidos entregó a las autoridades mexicanas a más de 20 personas buscadas en México por delitos graves, informó el embajador estadounidense Ronald Johnson. El diplomático no reveló las identidades de los fugitivos, los lugares donde fueron detenidos ni los casos por los que son requeridos individualmente. Fuentes estadounidenses precisaron a La Jornada que se trató de entregas y no de extradiciones formales.
De acuerdo con Johnson, entre los delitos por los que son buscadas las personas entregadas se encuentran homicidio, lavado de dinero, secuestro, tentativa de homicidio, agresión, robo, violencia doméstica, posesión de drogas y otros ilícitos relacionados con estupefacientes. El embajador también mencionó presuntos vínculos con organizaciones que el gobierno estadounidense clasifica como “narcoterroristas”, sin precisar qué acusaciones corresponden a cada persona. Con este grupo, Estados Unidos reporta más de 370 fugitivos devueltos a México desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, en enero de 2025.
La cifra muestra un aumento respecto del balance divulgado en junio, cuando Johnson informó que Estados Unidos había transferido a México a 313 personas requeridas por la justicia. Esa modalidad debe distinguirse de la extradición: el gobierno mexicano había informado en mayo que mantenía 269 requerimientos de extradición o detención provisional presentados a Estados Unidos desde 2018, mientras que las devoluciones reportadas por Washington comprenden otros mecanismos para poner a personas buscadas a disposición de las autoridades mexicanas.
El anuncio del 1 de octubre no permite determinar qué fiscalías mexicanas solicitaron a los fugitivos, qué órdenes judiciales existían contra cada uno ni cuál fue el mecanismo utilizado en cada entrega. Tampoco se difundió una lista oficial con sus nombres o nacionalidades. Esos datos resultan necesarios para conocer qué procesos enfrentarán en México y ante qué autoridades, por lo que la cifra anunciada por Washington no debe interpretarse como más de 20 extradiciones formalmente concedidas por Estados Unidos.




