El sabor del campo llega al corazón de la CDMX con la Feria del Nopal

La Feria del Nopal llegó al corazón de la capital para instalarse en el Monumento a la Revolución, donde permanecerá abierta hasta el domingo 30 de agosto, con la participación de 140 productores que encontraron en este encuentro una oportunidad para mostrar su trabajo, comercializar sus productos y acercar a las familias capitalinas a uno de los cultivos más representativos de México.
Durante la inauguración, la secretaria del Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, destacó que el nopal representa mucho más que un alimento, pues es parte de la historia, la identidad y el sustento de cientos de familias que trabajan en el suelo de conservación, territorio que ocupa 60 por ciento de la superficie de la Ciudad de México y que resulta fundamental tanto para la producción de alimentos como para la recarga de agua.
Por su parte, la secretaria de Desarrollo Económico, Manola Zavala, señaló que la feria constituye un acto de justicia económica al permitir que los productores comercialicen directamente con los consumidores, mientras que la creatividad de las comunidades se hace presente en productos como dulces, harinas y mermeladas, que demuestran las posibilidades de transformación y aprovechamiento de la penca para generar nuevas alternativas de desarrollo.

La riqueza cultural y ambiental también forma parte de la celebración mediante actividades como el Concurso de Desespinado de Nopal, el Laberinto Verde, integrado por 380 árboles, y un jardín clonal con 20 especies de nopal, propuestas que buscan fortalecer el vínculo entre el campo y la ciudad, preservar conocimientos tradicionales y fomentar la educación ambiental entre las nuevas generaciones.
Con esta edición, la Feria del Nopal busca consolidarse como una tradición anual de la capital al reunir gastronomía, cultura, medio ambiente y economía en torno a uno de los símbolos más reconocibles de México, convirtiendo al nopal en el punto de encuentro entre productores y consumidores y en una muestra de la riqueza que nace del suelo de conservación de la ciudad.



