Conflictos internacionales marcan el inicio de la Asamblea General de la ONU

La Asamblea General de las Naciones Unidas inició este 22 de septiembre en Nueva York su debate general, una de las principales reuniones diplomáticas del calendario internacional, con la participación de jefes de Estado y de Gobierno de distintos países. El encuentro se desarrolla bajo el lema “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: una ONU que cumple para todos” y continuará hasta el 28 de septiembre.
Durante la apertura, el presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, llamó a recuperar la confianza en Naciones Unidas y planteó la necesidad de avanzar en una reforma que haga al organismo más representativo. Entre sus principales planteamientos destacó la situación del Consejo de Seguridad y la necesidad de aumentar la representación de regiones que considera subrepresentadas, particularmente África.

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, centró su intervención en los conflictos y desafíos que enfrenta la comunidad internacional. Mencionó la guerra en Gaza, los conflictos en Medio Oriente y Europa, además de asuntos como el cambio climático, el desarrollo y la inteligencia artificial, y llamó a que los principios del derecho internacional y la protección de civiles sean respetados de manera consistente.
Uno de los discursos que generó mayor atención durante la jornada fue el del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien defendió ante los representantes de los países miembros su política frente a Irán. Trump sostuvo que su gobierno actuó para impedir que Irán obtuviera un arma nuclear y afirmó que aún existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo, aunque advirtió que contempla una respuesta militar de mayor alcance si no se logra una salida negociada.
La situación de Medio Oriente también estuvo presente en otras intervenciones, mientras que la guerra en Ucrania y la necesidad de fortalecer el sistema multilateral formaron parte de la agenda diplomática de la jornada. La primera sesión de alto nivel dejó así una agenda centrada en conflictos armados, seguridad internacional y reformas institucionales, además de desafíos globales como el cambio climático y el impacto de las nuevas tecnologías.



